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miércoles, 19 de septiembre de 2007

El Cumpleaños del Perro Garronero

Sabemos que estás triste por que no estamos en Austria festejando con vos, pero... hay cosas peores

Los he reunido a todos en este homenaje, para lograr la emoceón perruna y hacer más sutil el chantaje que nos sheve a todos a optener los anseados pasajes. Es sabido que Perro Garronero tiene tierras freudeanas e ir ashí se convirteó en gran objetivo, a la par de disfrutar de las jaranas.
Sepan todos que hoy es el cumpleaños del perro garronero y los del eje quisimos felicitarlo aunque él se empeñe en cagxrnos.

Que un cumpleaños en Senos no se festeje, sería demasiado extraño así como no haberse reído viendo en la infáncea la creación de Gómez Bolaños (?). Y aunque perruno sea flor de turulo es querido, pues nos invitó a todo' esta nochie a festejar al cabarulo. Las damiselas están contentas, por que estrenarán sus minis que les marcan mejor el cxlo.

Ana María bailará en el caño, para hacer que el perro empiece mejor este su nuevo año. Antonieta hará vino patero para el perro, que lo disfrutará mucho por que al Mono Mario le gana en partuzero.

Todavía recuerdo cuando lo conocí, de cachorrito ya era flor de turro, pero me hice su amigo por que a su lado me siento menos burro y con sus morisquetas no me aburro. Por eso yo, Marqués de Bonteparte quise desearle un muy feliz cumpleaños y un desenfreno importante. Como es sabido su afición por las parafilias, le conseguí el cadáver de Arturo Illia para que se inicie en el mundo de la necrofilia y fife hasta hacer temblar toda Moguilia.


Yo quiero levantar los vasos de acero inoxidable por El Homenajeado! Cuando El Marqués nos recordó a todos que hoy se festejaba un nuevo aniversario de vuestra húmeda parición, me arremangué las enagüas para hacer una de las mejores cosas que se hacer: pisar uvas a troche y moche, escurriendo el líquido morado por entre mis dedos arrugados de los pies.
Y después de tan ardúa tarea (que compartimos con el Moguito, como a él le gusta, por supuesto), fuimos con Ana María a de choping. De ahí vienen nuestros cancanes en red, las polleras de leopardo, y los zapatos de plataforma rojos furiosos que esta noche nos acompañan. No queremos caer en la vulgaridad… bueno, sí queremos.
Brindo por Ud!, Perro peludo y gruñón, amante de las revoluciones poco fructíferas y de los aullidos a la luz de la luna!
Espero que le guste mi regalo: una correa de tachas, y todo un equipo psado-masoquista para que estrenemos todos juntos en breve.
Salú!


Yo, Moguito de la Esquina, presidente de Senos, contra mi voluntá, brindo porque el Perro Garronero está cada día más viejo, pero no por eso más sabio (eso quedó clarito en el último intento de revolución que intentó…).
Así que brindo con un garrón de ternera por este mal parido que a mi pesar habita en esta República Bananera. Que será lo que quieran, pero como el Perro es fiestero, lo dejamos que se quede. El jolgorio no puede detenerse bajo ningún punto de vista.
Acudí al llamado del Marqués medio por lástima y medio porque no me aguantaba la curiosidá de verlo con su nuevo bisoñé, que está espeluznante, espeluznante dije! Tampoco me podía perder la oportunidá de verla a María Antonieta machacando uvas de forma desquiciada, justo como me gusta. Y menos aún podía dejar pasar la oportunidá de verla a Santurrona, elevada por el caño, arte que tan bien le sale y que tantos ratones lujurientos genera en toda Moguilia.
Salú, Perro Pelado.


Digan lo que quieran, pero a mi ni me avisó el Marqueseiro del nataliceo del Perrinho Garroneiro, sino meu contactos en el mas alhá. Por supuesto que en el momento comenzamos los preparativos... como lustrar meu canho (el de metal, malpensados!), comprar ocho litros de caipirinha (de los cuales me tuve que tomar dos), e como dijo Maria Antonhetinha, ir de chopin. Inspirada por supuesto por la muito admirada por meu, Tigresa del Orienchi.
Em cuanto vea al Perrinho le contaré que la mismísima Mina me dijo anoche (aunque fue bajo el efecto de las caipirinhas) que tendrá un anho lleno de fiestas negras, orgías zoofílicas, minas en bolas (no se si no se refería a ella misma, todos saben que nuestra diosa es sumamente adepta al fiestor), y que viviría muchos anhos de perruna felicidat.
Levanto las copas de mi brassier pra decirle al perreiro: Salute!

Nuestra bruja de cabeceira tiene um regalinho pra usté.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La Batalla de las Pulguitas Carroñeras


Yo, Moguito de la Esquina, estoy en mi lecho de muerte. Pero feliz porque he recuperado el control de Moguilia y de la República Bananera de Senos en general. Sofoqué la secesión con ayuda divina y esto vuelve a ser lo que nunca fue.

Tal tarea fue épica. Digna de la mejor megaproducción hollywoodense con banda de sonido de Santaolalla. Luché cuerpo a cuerpo con el comandante Bonteparte (en realidad le di un rodillazo en la cabeza y lo dejé fuera de batalla sin más vueltas), y me enfrenté al terror encarnado en El Perro Garronero.

Pero no estuve solo. Mis leales ministras me acompañaron cual centinelas de la mogocracia que tanto sudor (en orgías) nos costó.

La historia la escriben los que ganan. Así que acá va:

Moguilia. 2.600 horas (?). Con el palacio gubernamental tomado, con María Antonieta y Santurrona nos íbamos en un menàge a trois sin precedentes en los yuyos del puerto. Cuando acabáramos, sabíamos que debíamos retomar el poder, usurpado vilmente por El Perro.

Antonieta se paró frente al palacio (el hospicio es una covacha, en rigor de verdad), y empezó a hacer jueguitos con la peluca del Marqués devenido en comandante guerrillero y aliado con el garronero. Rodilla, rodilla, rodilla, pecho, pecho, seno, hombro, cabeza, cabeza, cabeza, taco, taco, taco. Increíble jugada.

Mientras, Santurrona, extasiada por la orgía, comenzó a leviutar clamando la ira de Mina sobre los insurrectos. Yo trataba de que no se vaya a la mierda a cualquier lado porque levitó ampliamente y casi se iba de Moguilia.

El Perro Garronero se tomaba unos vinos pateros de reserva con el Marqués cuando vieron a Antonienta en su faceta maradoniana y quedaron estupefactos. Salieron azorados de la letrina del salón presidencial mientras Antonienta hacía la vertical pasándose la peluca de un lado a otro con sus mágicos pieses.

Yo tenía la bandera de la República que en el exilio había bordado pacientemente listo para recuperar el trono. Faltaba el batacazo final.

Santurrona se había ido a la bosta a la cima del palacio con su levitación, así que la enlacé con la parte más larga de mí y le dije: “Santu, já é houra”. De pronto, sus ojos emblanquecieron al grito de “Minaaaaaaaa, minaaaaaaaaa, ¡minaaaaaAAAAAAAAAAA!!!!!”.

Se abrió el cielo y se escuchó un “ggrgrgrrgrgr, ¡re miauuuuuuuu!”. La ira de Mina estaba desatada. Cayeron 7 plagas bastante extrañas:
1) Dos piojos.
2) Cinco kilo de papas que Antonieta agarró rápidamente para la cena de ésa noche.
3) Siete docenas de medialunas saladas con dulce de leche.
4) 10 litros de vino patero que bebimos mientras caía.
5) Cuatro cajitas de legos edicion Senos Limited.
6) Ocho mancuernas de un kilo. Una le dio de lleno al Marqués que quedó tirado por breves instantes.

Pero la séptima plaga fue la decisiva: Pulgas por doquier famélicas de perros y pelucas desvencijadas. El Perro Garronero se tiró al piso aullando a más no poder hasta que quedó pelado. Lo mismo le ocurrió al Marqués cuya peluca quedó reducida a su mínima expresión: un pelito.

Santurrona volvió del trance, la agarré de las nalgas y Antonieta de una teta (de otra forma no me dan pelota), entramos al palacio y les gritamos al unísono: “lero lero”, mientras les sacábamos la lengua y el Perro garronero maldecía su suerte y lo cagaba a piñas sopapeaba al Marqués, que ni con rimas pudo zafar de la golpiza.

Quedaron ahí dando vueltas. El Perro se fue a su cucha y el Marqués decidió irse de la isla, pero no encontró el bote así que se quedó en el puerto mientras los cangrejos le comían su ropaje, su tristeza y su ilusión.

Izamos la bandera de Senos y nos entregamos a una orgía descomunal a la cual invitamos a todo el pueblo libre-sometido de la ciudadela de Moguilia. Ahora estoy en mi notebook con wi fi porque el progreso llegó a Senos, y vigilo vía Senos Earth los movimientos de los otrora sublevados habitantes seneros.

¡Larga vida al presidente!
Cuando dije al principio lecho de muerte, quise decir, lecho para morirse, porque Antonieta y Santurroneira ya me están llamando para la quinta orgía de la tarde. Vuelvo en 5.

domingo, 19 de agosto de 2007

Una nueva era en Senos



El nuevo eje: A todos los presentes se les informa que desde este momento queda fundado un nuevo país y a continuación les presento la versión mini de bolsillo para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero de la Constitución Nacional de Senos que puede ser modificada a mi antojo. Gracias.

PREÁMBULO
Yo, el representante único con cordura de este engendro de dementes y cretinos, reunido conmigo mismo en honorable convención personal, por voluntad propia porque soy tan geneal, pero tan geneal, en cumplimiento con mis más ávaros deseos prepactados conmigo mismo mirándome al espejo, con el objeto de promover la lujuria, eliminar las castas pseudos realistas, incentivar los libres gases corporales de toda índole y color, y promover mi bienestar personal, invocando la protección del administrador del hospicio, declaro creada la República Bananera de Senos.

DEL FUNCIONAMIENTO DE LA REPÚBLICA
1º) Declárase presidente de la República Bananera de Senos a Juan Mogo de las Esquinas. Facúltaselo para hacer lo que se le dé la regalada gana.

2º) Créase el Ministerio de Lujuria y Placeres Secsuales que quedará a cargo de María Antonieta. De su órbita dependerán las Secretarías Presidenciales de Flatos y Afines; Vinos Pateros y Correcto Uso de los Pieses; y Satisfacción al Presidente.

3º) Créase el Ministerio de Depravadas y Libidinosas cuya titular será Ana María dos Santos -Santurrona-.

4º) Declárase persona no grata al Marqués de Bonteparte, quien a partir de este momento pierde cualquier atisbo de realeza autoinvocado. Su reivindicación de realeza será justificativa de la pena capital.

5º) Decláransen de interés público los eruptos, flatos, fluidos y hedores corporales.

6º) Fíjase el 19 de agosto, día de la fundación de este país, como fecha patria en la que estarán permitidas las orgías desmedidas y descomunales en pleno patio central de la República, así como también en jardines y paseos públicos.

7º) Confórmase el Coro Nacional de Senos, a quien se le encarga la tarea de componer el Himno Nacional que debe incluir eruptos y flatos en el 90 por ciento de su composición.

8º) Declárase que la isla en la que se encuentra el hospicio es la República. Si se presenta un diferendo limítrofe con cualquier país, el Marqués será usado como carne de cañón.

9º) Declárase a la ciudadela de Dementes Transitorios del hospicio como capital de la República. Será asiento del presidente y de las ministras, y a partir de este momento pásase a denominar Moguilia.

FDO: Juan Mogo de las Esquinas, presidente electo de la República.

martes, 14 de agosto de 2007

Emprendimiento moguero


Bueno, la última viejecita para hacerle zancadillas feneció. Así que mis días ya no son tan divertidos y me conformo con entregarme a los placeres carnales en orgías oligofrénicas y desenfrenadas con María Antonieta y Ana María dos Santos (la Santurrona, para más detalles).

Contarles qué hago con estas mozuelas generosas en atributos derivaría en develar las más inexpugnables historias de lujuria en la vida. Y no es la idea, sepan disculpar los vouyeristas asiduos visitantes de este hospicio.

Bueno, todo esto a cuento de que descubrí uno de mis talentos más geniales. Si existiera “Eructando por un sueño” sé que sería un claro ganador. Empecé con una cosita chiquita: un eruptín luego de una de las orgías con Antonieta y Santurrona (que incluyó comidas y bebidas). Descubrí que el erupto salió en DO mayor y ahí comencé con esto.

Al principio podía cantar “Oh Susana” a eructo pelado, pero fui progresando y ya puedo cantar “Rapsodia Bohemia”, incluso a dos voces (a dos eructos simultáneos, para ser más gráfico), y le estoy incluyendo bajos con la ayuda de Antonieta, que aporta, generosa, sus flatos para mi incursión musical.

El que se muere de la envidia es el Marqués que no hace otra cosa que ir a quejarse con el administrador y recitando frases malísimas con rima que me provocan mucha vergüenza ajena. Y, que se sepa, que yo, Juan Mogo de las Esquinas, no tengo vergüenza. Imagínense cuánto me avergüenzo. Horrible.

Estoy ensayando unos villancicos para Navidad. Sé que falta un poco, pero más vale pájaro en mano. Siempre. Siempre el pájaro en mano. Y también ensayo serenatas para mis lujurientas amantes. Sí, tengo un costado romanticón.

Como soy insaciable, quiero armar el Coro de Senos y ya estoy enseñándoles técnicas a los que puedo. A todos menos al Marqués, que insiste con su falso eruditismo. Pero ya nadie le da bola (le hacemos el vacío así se le bajan los humos).

Estoy tan contento con este emprendimiento. Sé que seremos famosos y saldremos en el canal de cable local. Felicidad.

martes, 17 de julio de 2007

Cuando me busco me encuentro

Bueno, al final parece que soy un moguito.
Antes pensaba que no, que eran imaginaciones mías nada más. Digamos, en pocas palabras, que comparado con el resto de los mortales yo era bastante parecido a ellos. Yo era absolutamente normal. Apenas si se me notaban pequeñas desvariaciones de costumbres típicas. Por ejemplo:
-Al ver una película de terror o en las instancias finales de OT y GH me comía, nervioso, las uñas. Las de los pies.
-Antes y después de ir al baño me lavaba las manos compulsivamente. En el inodoro.
-Para desearle suerte a alguien, tomaba un pequeño soretito, de 2 ó 3 kilos, armaba una bochita y se lo tiraba al grito de "¡buena suerte!".
-Cuando alguien me invitaba a cenar, yo iba, llevaba la comida, la bebida, el postre, licores, los platos, las copas, unos vinos, y terminaba la noche lavando toda la vajilla y encerando el piso a mano.
-Si alguien me trataba mal en un negocio-o si me miraba raro-, salía y apedreaba el lugar con ladrillones al grito de ¡forros hijos de puta! ¡malvados! y después me iba corriendo. Me iba corriendo a la comisaría a contarles lo que había hecho.
-Si veía una pared recién pintada de una escuela con un cartel de “pintado por esfuerzo propio”, yo sacaba mi aerosol y les escribía: “esto también”.

Y así.

Con las supersticiones también viví algunos casos particulares.
-Al ver una escalera en medio de la acera mi intención era no pasar por debajo, pero terminaba subido a un techo.
-Si un gato negro estaba a la vera del camino me quedaba esperando horas hasta que pase (una vez estuve tres días parado en la avenida porque ni siquiera había un gato).
-En vez de tocarme un huevo una gónada al ser mencionada la palabra Mxnxm (Menem), terminaba, sin quererlo, pajeándome estimulándome exacerbadamente frente la mirada atónita de la señorita que sólo se había agarrado una teta mama.
-Cuando se me caía el vino tinto, en lugar de mojarme los dedos y salpicar a otro al cantito de “¡alegría, alegría!”, agarraba el tetra y me lo tiraba encima y luego me sacudía al estilo can.

Pero fue el día que acepté venir a compartir mis vivencias a este blog pedorrísimo acá, cuando me di cuenta de que soy realmente un infrahumano. Desde entonces vago por las esquinas haciéndole la zancadilla a viejitas desprevenidas o tirándole piedritas a los pelados que pasan por el otro lado de la vereda. ¡Ah…! El sonido que hacen las viejitas al caer es un plato.

Atte,
El de la Esquina

Nota: A pesar de mi moguismo soy políticamente correcto y no uso malas palabras. Por ahora.